
El cine mexicano desde “Sexo, Pudor y Lágrimas” nos ha demostrado que como industria e incluso como arte tiene la personalidad de un adolescente, está en la búsqueda constante de su identidad, y las películas, constantemente buscan la experimentación. Es así como encontramos ya varias corrientes que han seguido lineas temáticas distintas en los últimos años, por un lado “Amores Perros”, “Y tu mamá también”, etc y por otro lado “Cansada de besar sapos”, “La misma luna” o “El Estudiante”.
“Regresa”, la película más reciente de Jaime Camil es producida, dirigida y escrita por Alejandro González Padilla quien intenta durante 99 minutos enamorar a un público de una historia que en el trailer sonaba innovadora, pero que en la pantalla grande deja mucho que desear.
María (Blanca Soto) es una mujer que cansada de la monotonía y sospechando que su esposo le es infiel, decide asistir a una sesión en la que podrá averiguar cosas sobre su vida pasada, sorprendentemente María queda atrapada en la regresión y Ernesto (Jaime Camil) intentará que todo vuelva a la normalidad.
El mensaje de fondo que se busca transmitir es muy sencillo, “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”, triste que el desarrollo de los personajes sea tan pobre como en un anuncio televisivo, pésima elección grabar en España cuando en el producto final los exteriores no lucen y salir del país con una producción eleva muchísimo los costos que se pudieron haber utilizado para hacer una revisión EXHAUSTIVA, de un guión que se queda en el famoso “ya merito” del mexicano. Me da gusto que se hagan intentos por contar historias distintas, y creo que ese es el único “acierto” que pudiera llegar a tener la película.
El colmo sin duda son los últimos diez minutos que saben amargos, a un guionista que se lavó las manos en el momento más importante por que la solución planteada al final de la película es patética, se percibe que incluso el guionista al no saber como terminar la película decidió hacerlo de una manera que consideró poco tradicional olvidando que caía en el cliché del final que “busca ser inesperado”.
La película no es ni siquiera rescatable. Seguramente a todas las fanáticas de Jaime Camil les parecerá por lo menos una película entretenida, pero ¿en serio? ¿vamos a ir al cine por un actor por demás sobrevaluado (y sobreactuado)? Mi perspectiva es que no, pero habrá quien lo haga y disfrute de una película de la que muchos reclamarán el pésimo final, que no define ni la identidad de sus personajes, ni profundiza en la trama, ni termina por convencer, es una película que brinca de identidades, cambia de ideas y termina sin cerrar algunos cabos cayendo en lo ilógico, justamente como los adolescentes.













1 Comentario ↓
En gustos se rompen generos compadre!
http://ventaneandoelcine.blogspot.com/2010/01/el-regreso-ii.html
Saludos!
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